7/6/2026 – El directorio de YPF aprobó formalmente su incorporación al ambicioso proyecto de líquidos de gas natural (NGL) impulsado por Transportadora de Gas del Sur (TGS), una iniciativa que demanda una inversión de 3 mil millones de dólares para industrializar los recursos provenientes de Vaca Muerta. La propuesta, considerada una de las más trascendentales de la historia hidrocarburífera local para monetizar la cuenca neuquina, avanzará esta semana hacia la decisión final de inversión y su correspondiente presentación formal ante el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
La futura infraestructura se enfocará en la separación de los componentes licuables del gas natural, tales como propano, butano y gasolinas naturales, los cuales poseen un elevado potencial de exportación una vez que se encuentre garantizado el abastecimiento del mercado interno. Mediante este paso estratégico, la petrolera bajo control estatal busca asegurar el fluido que procesará el nuevo complejo y evitar de esta forma que el gas asociado a la extracción de crudo actúe como un limitante para la meta sectorial de alcanzar 1,5 millones de barriles diarios de petróleo. Según las proyecciones informadas por la compañía de transporte, las instalaciones permitirán una producción anual de 2,7 millones de toneladas de líquidos de gas natural, generando exportaciones estimadas en 1.200 millones de dólares al año. El despliegue de las obras demandará un plazo de 45 meses y abarcará infraestructura en las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires.
La confirmación del ingreso fue dada a conocer por Horacio Marín, presidente y director ejecutivo de YPF, durante el acto de inauguración de la ampliación de la planta de Compañía Mega. En esa oportunidad, el directivo anticipó la firma del acuerdo con TGS para llevar adelante la construcción de lo que definió como otra Mega en Bahía Blanca, destacando el impacto positivo para el país y señalando que la petrolera es la primera en sellar el compromiso dentro de un esquema en el cual se espera la incorporación posterior de otras operadoras del sector.

A diferencia de lo que ocurre en Compañía Mega, donde la petrolera posee una participación mayoritaria del 38% junto a sus socios Petrobras y Dow, en este nuevo emprendimiento YPF no asumirá el rol de accionista, sino que participará en calidad de productora y cargadora del fluido que extrae de sus bloques en Vaca Muerta. El diseño técnico presentado por TGS contempla la ampliación de la planta de Tratayén, ubicada en la provincia de Neuquén, y el tendido de un poliducto de 573 kilómetros y 20 pulgadas de diámetro que unirá dicha localidad con Bahía Blanca para el traslado de los líquidos hacia las instalaciones de fraccionamiento y almacenaje en el sur bonaerense.
Específicamente en el nodo portuario de Bahía Blanca, el plan contempla la edificación de una planta de fraccionamiento con capacidad para procesar 2,7 millones de toneladas anuales de productos C3+, una terminal marítima equipada con tanques para las variantes C3, C4 y C5+, y obras portuarias complementarias orientadas a la exportación de los derivados. La propuesta global, dada a conocer originalmente durante el foro Argentina Week, califica como el mayor desarrollo de procesamiento de líquidos de gas natural en la historia del país y se constituye como la primera planta de procesamiento a gran escala construida en los últimos 25 años, sumándose al entramado industrial existente integrado por el complejo Cerri y la propia Compañía Mega.
El esquema comercial estructurado para el proyecto establece un acuerdo vinculante que compromete el abastecimiento de gas natural por un lapso de 15 años, cubriendo aproximadamente el 50% de la capacidad total de procesamiento de la nueva infraestructura mediante el pago de una tarifa de tratamiento en Neuquén y la posterior venta de los líquidos resultantes a TGS. En paralelo, la transportadora mantiene negociaciones avanzadas bajo modalidades similares con otras compañías de peso en la industria como Pluspetrol, Chevron y Pampa Energía para completar el volumen operativo de gas, sumando entendimientos ya rubricados con diversas firmas que operan en Vaca Muerta.

La composición accionaria de TGS se encuentra dividida en partes iguales entre Pampa Energía, liderada por Marcelo Mindlin, y el Grupo Inversor Petroquímica de la familia Sielecki. En este mapa de inversiones, Pampa Energía impulsa de forma independiente otro proyecto en Bahía Blanca enfocado en la producción de urea utilizando como insumo el gas de Vaca Muerta.
El sentido estratégico y la viabilidad del emprendimiento conjunto responden directamente a una urgencia operativa dentro del desarrollo no convencional, ligada a la necesidad de procesar de manera eficiente el gas asociado que emerge en simultáneo con la extracción de petróleo. Para los operadores enfocados en incrementar los volúmenes de crudo con la meta de consolidar despachos al exterior por 30.000 millones de dólares hacia el año 2031, la disponibilidad de este tipo de plantas de tratamiento resulta indispensable para evitar que el gas asociado se transforme en un cuello de botella logístico. La puesta en marcha de estas obras se inserta en un plan macro orientado a robustecer el posicionamiento de Argentina como un proveedor de energía a escala regional y global a partir del valor agregado derivado del gas de Vaca Muerta.