26/10/2026 – El Gobierno de la Provincia del Neuquén, a través del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales y la subsecretaría de Cambio Climático, comenzó a obtener los primeros resultados del sistema provincial de reporte de emisiones de gases de efecto invernadero del sector hidrocarburífero.
Los datos muestran una evolución relevante entre 2023 y 2025: mientras la producción hidrocarburífera reportada aumentó 31,55%, las emisiones de metano disminuyeron 31,28%.
La señal es todavía más significativa cuando se analiza la intensidad de emisiones, es decir, cuánto se emite por cada unidad de energía producida. En el caso del metano, ese indicador se redujo 47,83% en el mismo período.
Esto implica que en 2025 Vaca Muerta no solamente produjo más que en 2023: también lo hizo con una cantidad considerablemente menor de metano emitido por unidad de producción.
En el conjunto de los gases de efecto invernadero se observa la misma tendencia. Entre 2023 y 2025, las emisiones totales reportadas disminuyeron 9,36%, mientras que su intensidad por unidad producida se redujo 31,10%.

Construir información para poder gestionar
Los resultados forman parte de un proceso que la Provincia comenzó a desarrollar para responder una pregunta que hasta hace pocos años no podía contestarse con el nivel de detalle necesario: cuánto emite la actividad hidrocarburífera, cómo evoluciona esa emisión y qué medidas permiten reducirla.
El Programa Provincial de Monitoreo y Mitigación de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero fue creado mediante la Resolución 258/2025 y posteriormente se reglamentó el procedimiento que determina cómo las operadoras deben cuantificar, reportar y validar sus emisiones.
La construcción de ese sistema se realizó en articulación con la Comisión de Emisiones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG). Durante distintas mesas técnicas, la Provincia y el sector trabajaron sobre criterios comunes de cuantificación, formatos de reporte y metodologías que permitieran transformar información proveniente de distintas operaciones en datos comparables y útiles para la gestión pública.

La ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, destacó que “desde el inicio de la gestión asumimos el compromiso de demostrar que el crecimiento de Vaca Muerta y el cuidado del ambiente no son objetivos contrapuestos. Hoy tenemos resultados concretos: mientras la producción aumentó más de un 31%, las emisiones de metano se redujeron en la misma proporción. Esto es producto de una decisión política de fortalecer el rol del Estado, trabajar articuladamente con las operadoras y establecer herramientas de monitoreo y control cada vez más exigentes. Queremos una Vaca Muerta que siga creciendo, que genere inversiones y oportunidades para los neuquinos, pero que también sea capaz de demostrar ante el mundo que podemos producir energía con responsabilidad ambiental y estándares internacionales de calidad”.
El desafío no termina con estos primeros reportes. El esquema provincial fue diseñado de manera progresiva: año tras año las empresas deberán avanzar hacia metodologías con mayor precisión, menor incertidumbre y mayor respaldo en mediciones, lo que permitirá mejorar la calidad de la información disponible.
De los datos a las decisiones

Contar con información comparable y progresivamente más precisa permite al Estado identificar tendencias, orientar controles, definir prioridades de mitigación y evaluar si las medidas adoptadas efectivamente producen resultados.
El subsecretario de Cambio Climático, Santiago Nogueira, sintetizó que “nuestro objetivo es muy concreto: desacoplar la curva de crecimiento de la producción de las emisiones de metano, eso es desarrollar Vaca Muerta con un compromiso climatico y ya podemos ver los primeros resultados a partir de la implementación del programa de emisiones en el sector hidrocarburífero hoy podemos identificar a dónde se encuentran las principales fuentes de emisiones y orientar los esfuerzos para mitigarlas.”
La evolución observada entre 2023 y 2025 muestra por primera vez, dentro de un esquema sistemático de reporte provincial, una tendencia consistente con ese objetivo: aumentó la producción mientras disminuyeron tanto las emisiones absolutas de metano como su intensidad.
Consolidar esa tendencia demandará sostener el monitoreo en el tiempo, mejorar la precisión de los datos y avanzar hacia metodologías de medición y verificación cada vez más exigentes.