22/8/2026 – El sector petrolero argentino atraviesa un punto de inflexión histórico tras registrar volúmenes de extracción jamás vistos en el país, impulsados de forma determinante por los desarrollos no convencionales concentrados en la formación Vaca Muerta. Durante el mes de julio, el volumen de crudo obtenido a nivel nacional quebró su marca máxima al alcanzar los 912.965 barriles por día. Este desempeño estuvo liderado casi en su totalidad por la provincia de Neuquén, que por sí sola aportó 658.638 barriles diarios, consolidando una curva ascendente en la que más del 70% de la producción total responde a la modalidad shale oil.

El crecimiento interanual de la actividad no convencional en Neuquén resulta vertiginoso: en apenas doce meses la provincia sumó 130 mil barriles diarios a sus registros, un salto del 24,36% que equivale, por sí solo, al caudal productivo de toda la provincia de Chubut. Este ritmo de extracción en la cuenca compensa con holgura el declino natural que experimentan los yacimientos tradicionales del país y ubica a la industria cada vez más cerca del objetivo fijado por las operadoras y el Gobierno nacional de superar la barrera del millón de barriles diarios antes de que finalice el año.
Detrás de este salto cuantitativo subyace una paulatina resolución de los cuellos de botella logísticos. La ampliación de las redes de oleoductos a cargo de Oldelval y el avance en la construcción del complejo Vaca Muerta Oil Sur en Río Negro —que incluirá una nueva terminal portuaria operativa para el inicio del próximo año— aseguran la evacuación del crudo y sostienen el dinamismo regional. Asimismo, este incremento en la oferta no solo abastece la demanda interna, sino que redefine la balanza económica del país. Durante los primeros siete meses del año, las exportaciones del rubro energético superaron los 9.100 millones de dólares, generando un superávit comercial para el sector superior a los 6.800 millones de dólares.