8/6/2025 – La empresa PetroChina se prepara para desembarcar en Argentina con la mira puesta en Vaca Muerta y una oficina planeada en Buenos Aires para fines de 2025. Este coloso, que es una de las mayores productoras de gas y petróleo del mundo, planea ingresar al mercado local con tres unidades de negocio clave: la venta de maquinaria para la industria del oil & gas (como equipos de perforación y bombas), su rama petroquímica y un robusto servicio de postventa.
El objetivo de PetroChina es convertirse en un proveedor estratégico para las empresas que operan en la cuenca neuquina y en el resto del país, aprovechando el actual momento de expansión y las proyecciones de fuertes exportaciones de energía. Para ello, la firma utilizará contratos bajo la modalidad CIF (Costo, Seguro y Flete), encargándose de los costos de entrega y seguro hasta el puerto de destino.

No se trata de un actor menor: PetroChina es la mayor productora de petróleo y gas de China y una de las más grandes a nivel global, con una producción diaria que supera los 2,5 millones de barriles de crudo y 380 millones de metros cúbicos de gas natural. Sus ingresos anuales superan los USD 400.000 millones. Su negocio principal es la exploración y producción (Upstream), que no solo asegura el abastecimiento energético de China sino que también funciona como una herramienta geopolítica que amplía la influencia de Beijing en regiones estratégicas.
Sin embargo, este ambicioso proyecto no está exento de controversia en Argentina. Sectores como el liderado por Techint han expresado su incomodidad ante la competencia que representa una empresa con el vasto respaldo estatal chino. Paolo Rocca, presidente de Techint, lo resumió el año pasado: «Podemos con todos, menos con China. Juega otro partido, con una intervención del Estado enorme». La llegada de PetroChina se da, además, en un escenario donde el gobierno argentino busca un fuerte alineamiento con Estados Unidos, en medio de una guerra arancelaria global que reconfigura el comercio internacional. La incursión de PetroChina en Argentina, por tanto, va más allá de lo puramente comercial y tiene significativas implicaciones geopolíticas.
