San Patricio del Chañar Clima

15/2/2026 – El Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales informó que la provincia de Neuquén atraviesa un escenario hidrológico y climático excepcional, en el marco de un verano que se perfila como el más seco de los últimos cien años según los registros técnicos disponibles. Ante esta situación, el gobierno provincial despliega una estrategia integral basada en el monitoreo científico, la inversión en infraestructura hídrica, la gestión preventiva y la planificación territorial para garantizar el acceso al agua y proteger los ecosistemas regionales.

De acuerdo con los análisis de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, el año hidrológico que concluye el 31 de marzo muestra niveles de agua en cuencas, lagos y acuíferos que superan el umbral crítico de 1998, que hasta ahora era la referencia histórica de sequía. Los informes indican que los sistemas hídricos llegan a este cierre de temporada con un agotamiento de los suelos debido a la combinación de escasas nevadas invernales y altas temperaturas estivales. Especialistas señalan que serían necesarios entre 300 y 400 milímetros de lluvia durante el otoño para lograr una recarga efectiva de reservorios estratégicos como los lagos Aluminé y Huechulafquen.

Este fenómeno se vincula directamente con el impacto local del cambio climático, que se manifiesta en Neuquén a través de un ascenso progresivo de la isoterma de cero grados, reduciendo la acumulación de nieve y modificando los ciclos de deshielo. El estrés hídrico resultante afecta no solo el consumo humano, sino también el riego, la producción de energía y las actividades recreativas. Paralelamente, el incremento de noches cálidas eleva la demanda de energía y agua, aumentando la presión sobre los sistemas urbanos y naturales.

En respuesta a este panorama, la provincia ejecuta un plan histórico de inversión en agua potable y saneamiento que supera los 90.000 millones de pesos. Estas partidas se destinan a la ampliación de plantas potabilizadoras como Mari Menuco, la construcción de acueductos, nuevas redes de cloacas y perforaciones. Desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento explicaron que, si bien la producción es suficiente para cubrir necesidades básicas, el consumo excesivo durante las olas de calor puede superar los parámetros de diseño de la infraestructura, generando bajas de presión temporales.

La gestión integral incluye también medidas preventivas ante el riesgo de incendios y el monitoreo sanitario por fenómenos como las floraciones de cianobacterias, abordados de manera interinstitucional entre las áreas de Ambiente, Salud y diversos municipios. Neuquén cuenta actualmente con un Plan de Acción Climática que orienta políticas de adaptación urbana, como la planificación de arbolado y drenajes, entendiendo que las proyecciones climáticas actuales exigen una convivencia sostenida con estos eventos extremos.

Finalmente, las autoridades provinciales destacaron que la infraestructura sanitaria se planifica bajo estándares globales, pero que el éxito de estas políticas depende de la corresponsabilidad social. En este contexto, el uso racional del agua potable y el respeto a las prohibiciones de uso de fuego se vuelven herramientas fundamentales para fortalecer la resiliencia de la comunidad frente a un clima cada vez más desafiante.

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