24/5/2026 – Río Negro logró capitalizar los cuellos de botella del midstream neuquino y supo ofrecer el marco de estabilidad que sedujo a las grandes operadoras, según destacó la secretaria de Energía provincial. La región no solo busca cobrar peajes por el transporte de hidrocarburos, sino que el gobierno exige transferencia tecnológica, demanda la contratación de mano de obra local y proyecta una economía de servicios logísticos capaz de transformar la demografía de su costa atlántica. Este plan estratégico se impulsa bajo la decisión política del gobernador con el fin de capitalizar el Golfo San Matías y generar las condiciones jurídicas para anclar inversiones de gran escala.

Durante la audiencia pública por el Gasoducto San Matías, que irá desde Tratayén en Neuquén hasta San Antonio Oeste en Río Negro, la conducción de la cartera energética presentó la hoja de ruta provincial y detalló tres megaproyectos de infraestructura de transporte de hidrocarburos que cambiarán la matriz productiva de la región. El primero es el proyecto VMOS, diseñado para transportar petróleo desde la Cuenca Neuquina hasta las costas de Sierra Grande, el cual está en plena construcción y entrará en producción a mediados del año 2027.
El segundo frente corresponde a la empresa Southern Energy, orientado a la exportación de Gas Natural Licuado (GNL). Esta firma utilizará el gas remanente del sistema del gasoducto San Martín para producir GNL a partir de mediados del próximo año y luego se nutrirá de gas de Vaca Muerta, para lo cual la provincia debate el estudio de impacto ambiental de un gasoducto dedicado que permitirá exportar seis millones de toneladas anuales mediante dos barcos factoría instalados en el golfo. Finalmente, YPF lidera el proyecto más ambicioso de la cartera de GNL, planeando exportar 12 millones de toneladas en una primera etapa utilizando buques de mayor envergadura; esta obra incluye un nuevo gasoducto dedicado, el más grande de la historia para la Argentina, el desarrollo de un poliducto para exportar etano, butano y propano, además de la construcción de una planta de separación y fraccionamiento cerca de Fuerte Argentino.
El puerto de San Antonio Este jugará un rol operativo fundamental en este esquema. Cuando el proyecto de Southern Energy comience a exportar a mediados de 2027, el golfo recibirá un barco por día para cargar GNL. La terminal marítima proveerá el suministro logístico y el amarre necesario para las embarcaciones de apoyo, convirtiendo a San Antonio Este en un polo de generación de empleo a gran escala. Ante este escenario, desde las autoridades provinciales se instó a las pymes locales a prepararse para ingresar como proveedoras de segundo y tercer anillo de la industria petrolera. Para responder a este desafío, el gobierno provincial avanza en un acuerdo para crear un instituto técnico destinado a calificar a los futuros operadores de los buques metaneros, complementado con el programa «Río Negro bilingüe» para facilitar el aprendizaje del idioma inglés y preparar a los trabajadores para interactuar con las tripulaciones extranjeras.

En cuanto al impacto económico territorial, el desarrollo del shale requiere una cadena de valor robusta, y la provincia cuenta actualmente con un registro de 490 proveedores rionegrinos, muchos de los cuales ya prestan servicios para los proyectos VMOS y Southern Energy. Los voceros oficiales ilustraron el impacto con datos duros: la firma Minicic, integrante del primer anillo de contratistas de VMOS, contrató a pymes provinciales por un total de 15.900 millones de pesos, volumen de capital que inyecta dinamismo en las ciudades y genera un círculo virtuoso de consumo interno. En el plano laboral, la gestión rionegrina articuló planes de capacitación técnica con la UOCRA y la Secretaría de Trabajo, logrando que el proyecto VMOS absorbiera a 500 trabajadores sin experiencia previa, quienes adquirieron conocimientos, sumaron certificaciones y alcanzaron la categoría de oficiales de construcción.
A pesar del fuerte avance hidrocarburífero, desde la secretaría estatal se descartó de plano que la nueva actividad reemplace a los sectores económicos históricos de la provincia, la cual sostiene un ecosistema diverso anclado en el turismo, la pesca, la agricultura y la exportación de frutas. Como ejemplo práctico de esta convivencia productiva, se citó el área Estación Fernández Oro en Allen, donde la extracción de gas y petróleo convive en armonía con las chacras de peras y manzanas. Asimismo, en materia de sustentabilidad, las operadoras apadrinan proyectos de conservación ambiental: Southern Energy respalda la iniciativa «Los cinco grandes» orientada a preservar la fauna marina —como ballenas, orcas, tiburones y lobos marinos— desde El Cóndor hasta Sierra Grande; VMOS impulsa acciones en Puerto Lobos, e YPF hace lo propio en conjunto con el CIMAS. Ante vecinos, empresarios, sindicatos y legisladores, las autoridades trazaron un panorama ambicioso sobre el futuro en el que la provincia dejará de ser un actor secundario para convertirse en un nodo clave para la exportación de los recursos de Vaca Muerta.