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17/4/2026 – El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, presentó su libro Vaca Muerta, tesoro y faro para la Argentina en un encuentro que congregó a las principales figuras del arco político y empresarial de la región. Durante el evento, desarrollado en el Hotel Casino Magic, el exmandatario ofreció definiciones contundentes sobre el impacto del desarrollo no convencional, asegurando que el potencial del yacimiento es tan determinante que solo este recurso podría permitir el pago de la deuda externa nacional en un plazo de diez años.
La convocatoria reunió a representantes de los tres poderes del Estado, entre ellos el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, la vicepresidente primera a cargo de la Legislatura de Neuquén, Zulma Reina, el intendente capitalino Mariano Gaido y el exgobernador Omar Gutiérrez. Sapag aprovechó la ocasión para agradecer a la editorial Sidera por su labor de síntesis, comentando con humor que la versión original de la obra contaba con quinientas páginas que terminaron reduciéndose a ciento ochenta tras la orientación editorial.

En el centro de su exposición, el autor remarcó que Vaca Muerta se ha consolidado como el pilar fundamental de la producción hidrocarburífera argentina, aportando actualmente cerca del 70 por ciento del petróleo y del gas del país. Advirtió que sin el impulso de las técnicas no convencionales, la realidad productiva de Neuquén sería drásticamente inferior, resaltando el valor estratégico de contar con recursos propios en un contexto internacional atravesado por tensiones energéticas.
Sapag también puso de relieve la importancia del marco regulatorio, mencionando específicamente la Ley 27.007 como la herramienta que brindó estabilidad fiscal y permitió acuerdos de largo plazo entre Nación y provincias. Según detalló, este esquema habilitó inversiones proyectadas por más de 210 mil millones de dólares, de los cuales ya se han ejecutado unos 80 mil millones. Al respecto, recordó que el desarrollo no fue algo espontáneo, sino producto de una gestión política constante que incluyó hitos como el decreto 929/2013 y el acuerdo YPF-Chevron, frente a los cuales su administración mantuvo una postura pragmática a pesar de las controversias y protestas de la época.
Al recordar los inicios del proyecto, relató sus viajes a Norteamérica para conocer la tecnología del fracking cuando los yacimientos convencionales se agotaban y la idea generaba escepticismo en el país. El exgobernador subrayó que el crecimiento actual fue posible gracias a la articulación con el sector privado, sosteniendo que no se debe maltratar a las empresas ya que allí se genera la riqueza.

Hacia el final de su intervención, Sapag advirtió sobre la necesidad de evitar la denominada maldición de los recursos, instando a diversificar la economía para no descuidar otros sectores productivos. En materia económica, se manifestó en contra de una apertura total e indiscriminada, argumentando que se debe proteger a la industria nacional frente a competidores globales como China. Finalmente, tras criticar la división política o grieta, concluyó que el rumbo marcado desde Neuquén debe ser acompañado por una puesta en marcha de toda la República que solucione tanto la macroeconomía como el desarrollo industrial integral.
