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20/4/2026 – El sector energético argentino ha consolidado un hito histórico al transformarse en el motor indiscutido del comercio exterior durante marzo de 2026. Según las cifras del Intercambio Comercial Argentino (ICA) del Indec, el rubro alcanzó un superávit comercial de u$s1.090 millones, la cifra más alta registrada para un solo mes en la historia del sector. Las exportaciones totales del mes escalaron a u$s1.235 millones, lo que representa un salto del 23,2% en comparación con el año anterior, representando el 14,3% de los envíos totales al exterior del país.

Este desempeño excepcional encuentra su explicación en la consolidación productiva de Vaca Muerta, donde un incremento del 29% en los volúmenes exportados logró compensar con creces un descenso del 4,5% en los precios internacionales respecto al mismo mes del año pasado. Es importante destacar que, debido a que las operaciones aduaneras se inician hasta 45 días antes de la exportación efectiva, el impacto total de la actual tendencia alcista del crudo se reflejará con mayor fuerza en las estadísticas de abril.
En cuanto a las compras externas, se registró una contracción del 38,5% en la importación de combustibles y lubricantes, sumando apenas u$s145 millones. Esta caída evidencia una dependencia cada vez menor del suministro energético extranjero para el funcionamiento de la economía local. De esta manera, el superávit específico de la balanza energética representó el 43% del saldo positivo general del mes para la Argentina, que totalizó u$s2.523 millones.

El primer trimestre de 2026 refuerza esta tendencia de solidez con un saldo positivo acumulado de u$s2.405 millones, estableciéndose como el superávit más elevado de la historia para un periodo inicial de año. Con ventas acumuladas por u$s2.837 millones en el trimestre, la energía se mantiene como el cuarto complejo exportador más relevante del país, solo por detrás de las manufacturas de origen agropecuario, los productos primarios y las manufacturas industriales.
Desde el punto de vista geográfico, la Patagonia se confirma como el polo exportador fundamental, traccionado por la actividad en Vaca Muerta, con los aceites crudos de petróleo como producto estrella. Los principales destinos de estos envíos fueron Estados Unidos y Brasil, consolidando al mercado estadounidense como el segundo socio comercial más importante para las ventas argentinas. A pesar de una disminución en el índice de términos del intercambio general, la potencia exportadora energética ha logrado mitigar este efecto, constituyendo el factor diferencial del actual ciclo económico.