28/7/2026 – El Gobierno nacional impulsa un proyecto de reforma al régimen de cabotaje marítimo y fluvial con el objetivo central de optimizar la logística del transporte de insumos hacia la cuenca neuquina, tomando como caso testigo el traslado de la arena empleada en la fractura hidráulica de Vaca Muerta. Actualmente, este material se moviliza masivamente en camiones desde Entre Ríos hasta Neuquén a lo largo de miles de kilómetros, un esquema que genera una circulación diaria estimada en 1.500 unidades y un sensible desgaste en la red vial. La iniciativa legislativa busca habilitar alternativas de transporte por agua para reducir drásticamente los costos de flete y reservar el transporte automotor únicamente para el tramo final del trayecto.

La propuesta normativa se complementa con el desarrollo de la infraestructura de evacuación proyectada en la región, donde Río Negro se posiciona como el corredor atlántico para la producción energética a través de obras como el Oleoducto Vaca Muerta Sur hacia Punta Colorada y el proyecto Argentina LNG. Para dinamizar el esquema naval, el texto contempla beneficios fiscales y operativos, como la alícuota cero para la importación de embarcaciones de hasta 20 años que se sumen a la bandera nacional y la exención del impuesto al combustible empleado en el cabotaje.

El diagnóstico oficial advierte que la escasa oferta de fletes fluviales competitivos limita no solo al sector de los hidrocarburos, sino también a la minería de gran escala —como los proyectos de litio y el complejo minero Vicuña en San Juan— y a la producción agroindustrial. Con el ingreso del debate al Congreso, la reforma busca remover cuellos de botella logísticos para elevar la competitividad exportadora del país