12/7/2025 – El aire en los yacimientos patagónicos siempre tuvo un olor particular: a tierra, a esfuerzo, y durante mucho tiempo, predominantemente a la presencia masculina. Pero hay una fecha, el 12 de julio, que ha venido cambiando ese paisaje simbólico y real, tiñéndolo de un profundo significado femenino. Este día no es solo una efeméride más en el calendario provincial, sino un homenaje vibrante y conmovedor a una mujer cuyo legado trasciende el tiempo: Alejandra Rubbo.( la de la izquierda en la foto)

Era un 12 de julio del año 2000 cuando Alejandra, una joven trabajadora petrolera oriunda de Catriel, encontró un destino trágico en un accidente mientras regresaba del yacimiento Señal Picada. Su partida dejó un vacío inmenso, pero también encendió una chispa. Esa chispa se convirtió, años más tarde, en la iniciativa de la Legislatura Municipal de Catriel que, en 2013, declaró el “Día Municipal de la Mujer Petrolera”. No fue un acto de mero recuerdo, sino un grito a la memoria y un reconocimiento urgente al rol cada vez más presente y vital de las mujeres en una industria que las había ignorado por décadas.
La onda expansiva de ese reconocimiento no tardó en llegar. Apenas un año después, en 2014, la Legislatura rionegrina amplió esa conmemoración a toda la provincia con la Ley N° 4960, un gesto que visibilizó a Alejandra y a todas las mujeres que, día a día, dejan su vida y su pasión en la actividad hidrocarburífera. Es una fecha que la comunidad petrolera de Río Negro siente profundamente, como un recordatorio constante de que la diversidad y la inclusión son más que palabras: son la base de un futuro más justo.
Y la inspiración de Alejandra sigue volando alto. En 2015, la entonces senadora Silvina García Larraburu tomó la posta y presentó un proyecto en el Congreso Nacional para llevar este reconocimiento a todo el país. Obtuvo media sanción, un paso enorme, aunque la pandemia, como tantas otras cosas, puso en pausa su avance. Pero la semilla ya estaba sembrada. Y así, en marzo de 2020, la propuesta volvió a presentarse, buscando que el 12 de julio se convierta en una fecha de celebración y reflexión para todas las mujeres petroleras de Argentina.

Mientras tanto, en la vecina Neuquén, organizaciones como Women in Energy Patagonia, parte de la Sociedad de Ingenieros de Petróleo (SPE), también empujan para que la provincia se sume a esta ola de reconocimiento, trabajando para que una ley local replique el espíritu de la normativa rionegrina.
Hoy, en cada 12 de julio, el sector se detiene a reflexionar. Ya no es raro ver a mujeres en el corazón de los yacimientos, en puestos operativos, en roles jerárquicos, ganándose cada metro de terreno con compromiso y profesionalismo. Este día nos invita a pensar en cómo podemos fomentar aún más su participación y liderazgo, en cómo cerrar las brechas de género, en cómo revalorizar a cada mujer que forma parte de esta actividad. Es también un llamado a impulsar la conciliación de la vida laboral y familiar y a favorecer una transformación profunda de la industria, para que sea, de una vez por todas, un espacio más diverso, equitativo e inclusivo.
El 12 de julio es la historia de Alejandra Rubbo, sí. Pero es también la historia de un camino que se construye día a día, con la fuerza y la resiliencia de miles de mujeres que, con cada paso, dejan una huella imborrable en el corazón del oro negro.