7/5/2026 – En el marco de su gira oficial por Estados Unidos junto al presidente Javier Milei, el Ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la petrolera Chevron presentará un ambicioso proyecto de inversión que supera los u$s10 mil millones. Esta iniciativa se canalizará a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), un marco normativo que busca otorgar previsibilidad, estabilidad fiscal y beneficios cambiarios a desembolsos de gran escala. Tras una reunión con las máximas autoridades de la firma estadounidense, el Gobierno ratificó que el plan de inversión será ingresado formalmente en los próximos días, consolidando el interés por los recursos energéticos que ofrece Vaca Muerta.
Con la incorporación de Chevron, el volumen total de proyectos bajo el paraguas del RIGI ya sobrepasa los u$s100 mil millones, con más de 36 propuestas que abarcan sectores estratégicos como la energía, la minería y la infraestructura. Para simplificar este flujo de capitales, el Ejecutivo también busca derogar el antiguo decreto de 2013 que otorgaba beneficios específicos a la petrolera, con el fin de unificar todos los incentivos bajo un solo régimen más transparente y eficiente. Esta estrategia de centralización normativa pretende eliminar la complejidad administrativa y acelerar la llegada de divisas.

El dinamismo del sector no se agota en las firmas internacionales, ya que Vista Energy también anunció la inscripción de los bloques Águila Mora y Bandurria Norte al RIGI. Según Miguel Galuccio, CEO de la compañía, estos incentivos permiten adelantar inversiones que originalmente estaban proyectadas para la próxima década, mejorando sensiblemente las tasas de retorno. El objetivo de fondo es capitalizar el potencial de Vaca Muerta antes de que la transición energética global limite la ventana de oportunidad para los hidrocarburos fósiles.
Actualmente, la industria hidrocarburífera argentina atraviesa un momento de esplendor operativo, rompiendo récords de producción que no se veían en décadas. Con un volumen que ya roza los 900 mil barriles diarios y niveles de eficiencia técnica comparables a los estándares internacionales, el sector se encamina a superar el millón de barriles en el corto plazo. Este auge en la formación Vaca Muerta no solo garantiza el autoabastecimiento energético por décadas, sino que ya ha transformado la balanza comercial del país, convirtiendo un antiguo déficit en un superávit récord que promete ser el principal motor de la economía nacional en los años venideros.