8/7/2026 – El modelo operativo que transformó a la Cuenca Pérmica de Texas en una de las principales potencias energéticas a nivel global empieza a tender un puente directo hacia el subsuelo argentino. La startup BigSur Energy, una firma tecnológica fundada por profesionales argentinos y con sede central en los Estados Unidos, confirmó el desembolso de una inversión inicial de 25 millones de dólares para desplegar infraestructura en el país. El objetivo central de este proyecto radica en el montaje de centros de datos abocados a la inteligencia artificial de manera directa en boca de pozo, aprovechando los recursos disponibles en el yacimiento.

La propuesta técnica fue dada a conocer por uno de los cofundadores de la compañía, Bernardo Cabral, quien remarcó que el sendero ya recorrido por la industria norteamericana funciona como una valiosa hoja de ruta para dinamizar los procesos locales. La estrategia consiste en la instalación de datacenters bajo la modalidad off-grid, es decir, independientes de la red interconectada tradicional, los cuales se alimentarán eléctricamente utilizando el gas natural remanente que se produce en las mismas áreas de extracción. De esta forma, se genera energía en el sitio exacto de origen para satisfacer la demanda de procesamiento digital de alta potencia, sorteando los cuellos de botella y las restricciones de transporte que suelen condicionar al sistema eléctrico convencional.
La compañía tecnológica ya consolidó el fondeo de este capital en el mercado estadounidense, donde actualmente opera una capacidad de generación de 20 megavatios en el territorio de Texas. La meta inmediata de la firma apunta a replicar exactamente esa misma escala de infraestructura en la Patagonia, inyectando los fondos equivalentes para asentar los primeros 20 megavatios de potencia en las áreas productivas. Cabral puntualizó que las recientes adecuaciones en el marco regulatorio nacional resultaron determinantes para viabilizar el proyecto, ya que la mayor apertura y agilidad para la importación de componentes y equipamiento tecnológico crítico reducen los costos operativos y potencian de forma directa la competitividad de las inversiones.

El directivo empresarial reflexionó además que el verdadero desafío de la región no se limita únicamente a la extracción de gas y petróleo, sino a la capacidad de clonar el ecosistema integral que dio éxito al modelo texano. En este sentido, enfatizó que la expansión de la actividad industrial debe estar estrictamente apuntalada por el desarrollo de conectividad, redes viales, viviendas, centros de salud y escuelas que sirvan para contener el crecimiento demográfico de las localidades asociadas. Según su visión, el país corre con la ventaja de adoptar tecnologías y metodologías de gestión que ya superaron su etapa de prueba en el exterior, lo que permite eludir las fallas iniciales y estructurar un esquema de crecimiento mucho más eficiente y diversificado, donde el gas se consolida como el insumo clave para las industrias de alto consumo energético y el despliegue tecnológico en Vaca Muerta.