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10/2/2026 – La infraestructura energética argentina marcó un hito este lunes con el inicio formal de las obras de ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM) y de los ductos troncales del sistema regulado. El proyecto, a cargo de la empresa Transportadora de Gas del Sur (TGS), permitirá sumar una capacidad de transporte de 14 millones de metros cúbicos diarios provenientes de Vaca Muerta, una cifra determinante para resolver el faltante de suministro durante los meses de mayor consumo.

Como parte de este lanzamiento, la firma abrió dos concursos para adjudicar la nueva capacidad de transporte firme entre los usuarios interesados. La convocatoria busca asignar servicios tanto en el tramo Tratayén-Salliqueló como en el sistema que conecta esta última localidad con el Gran Buenos Aires.

La obra, que demanda una inversión privada de aproximadamente 700 millones de dólares, tiene su origen en la primera iniciativa privada presentada a mediados de 2024. TGS, controlada por Ciesa (Pampa Energía y Grupo Inversor Petroquímica), resultó adjudicataria del proyecto en octubre pasado tras una licitación de la estatal Enarsa.

En términos técnicos, los trabajos comprenden la instalación de tres nuevas plantas compresoras en la provincia de La Pampa —en Casa de Piedra, Doblas y Chacharamendi— y un equipo adicional en la planta de Tratayén, Neuquén. Para asegurar que el gas llegue a los centros de consumo masivo, el plan incluye la construcción de 20 kilómetros de gasoductos paralelos y el refuerzo de potencia en el gasoducto Neuba III.

El cronograma prevé que las instalaciones estén operativas para el invierno de 2027. Esta fecha es estratégica para el país, ya que el objetivo central es sustituir las costosas importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) y gasoil, cuyos precios superan ampliamente el valor del gas producido localmente en la Cuenca Neuquina.

El impacto económico proyectado es doble: por un lado, un ahorro de divisas estimado en 700 millones de dólares anuales y, por otro, un alivio fiscal de 500 millones de dólares por año gracias a la reducción de subsidios. Estas cifras aseguran un repago rápido de la inversión privada mediante el ahorro generado por dejar de comprar combustible al exterior.

Más allá del transporte, el proyecto actúa como un dinamizador de la actividad en el campo. Se estima que para abastecer esta nueva capacidad será necesaria la perforación de unos 20 pozos adicionales en Vaca Muerta, lo que movilizará inversiones extra por 400 millones de dólares en el sector de producción y otros 450 millones en plantas de acondicionamiento.

Desde la compañía aclararon que este desarrollo es complementario a otros planes de largo plazo, como el segundo tramo del GPM. La estrategia actual prioriza el aprovechamiento máximo de la red existente para ofrecer costos más competitivos al usuario final y consolidar la seguridad energética nacional.

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