28/1/2026 – En Southern Energy, el consorcio que impulsa la exportación de gas de Vaca Muerta por barco, generó sorpresa la reacción pública del grupo Techint tras quedar fuera de la licitación para la provisión de los tubos del gasoducto que conectará la formación neuquina con la costa de Río Negro. El malestar se expresó justo cuando avanza la subasta de la obra destinada a instalar esos caños, un proceso en el que la constructora Techint participa como oferente, a pesar de la derrota previa en la provisión del material clave.

La compañía del grupo que lidera Paolo Rocca es una de las diez firmas que presentaron oferta técnica para esta nueva etapa, cuya definición está prevista para fines de marzo. En Southern Energy observan con atención este doble movimiento: por un lado, el reclamo por la licitación perdida; por el otro, la decisión de competir por la obra civil que permitirá montar el gasoducto, una infraestructura central para el proyecto exportador.
El conflicto se originó tras la licitación que concluyó el 23 de diciembre para la provisión de los tubos. Techint, a través de Tenaris, quedó fuera frente a la oferta de la empresa india Welspun, que producirá los caños con acero de origen chino. El grupo ítaloargentino intentó reabrir el proceso, pero Southern Energy ratificó su decisión el 7 de enero. En paralelo, Techint analiza presentar un recurso antidumping, al considerar que la importación de los tubos indios podría constituir una venta por debajo del costo, lo que implicaría competencia desleal. Sin embargo, mientras evalúa esa vía, el conglomerado se presentó en la licitación para construir el gasoducto en alianza con Sacde, la constructora de Marcelo Mindlin.

En esa compulsa, Techint y Sacde compiten con Contreras Hermanos, que se asoció con la estadounidense Pumpco y la italiana Bonatti; con Víctor Contreras SA junto a la italiana Sichim; y con un consorcio integrado por BTU, OPS, la brasileña Bueno Engenharia y IEB Construcciones. La obra incluye un ducto de 480 kilómetros y una planta compresora en Neuquén, con la posibilidad de que los oferentes presenten propuestas por el total o por tramos.
La decisión final estará en manos de Southern Energy, encabezada por Pan American Energy, controlada por la familia Bulgheroni, la británica BP y la china CNOOC. Le siguen YPF, presidida por Horacio Marín, Pampa Energía, la británica Harbour y la noruega Golar. La histórica tirantez entre Alejandro Bulgheroni y Paolo Rocca suma ahora un nuevo capítulo con este conflicto, que trasciende la competencia habitual del sector. Pese a la controversia, en el consorcio exportador reconocen que será complejo objetar la propuesta técnica de Techint. La empresa se encuentra construyendo un oleoducto desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina para exportación y, además, ejecutó junto a Sacde el gasoducto Néstor Kirchner en un plazo récord. La clave ahora será la oferta económica, el punto en el que Tenaris no logró imponerse.
La licitación para los caños había comenzado en octubre, con la presentación de ofertas técnicas de diez empresas de distintos países. Solo seis superaron la primera etapa y accedieron a presentar propuestas económicas. La oferta ganadora fue de 203 millones de dólares, mientras que Tenaris cotizó en 296 millones, un 45 por ciento más caro. Desde el grupo argentino argumentaron que los competidores indios excluyeron costos como aranceles de importación o fletes, mientras que su propuesta incluía descuentos y servicios adicionales.

El proceso contemplaba una segunda instancia para mejorar las ofertas iniciales. Techint redujo su precio, pero aun así quedó un 40 por ciento por encima del valor presentado por la empresa india. En este contexto, ya no rige la ley de compre nacional, derogada por el presidente Javier Milei, que permitía a las grandes empresas locales ganar licitaciones con precios hasta un 8 por ciento superiores.
El 23 de diciembre, el directorio de Southern Energy decidió por unanimidad adjudicar la provisión de los tubos a Welspun. Al día siguiente, Tenaris presentó una nueva oferta por 250 millones de dólares, que fue rechazada el 30 de diciembre. El 6 de enero, la acerera realizó un cuarto intento e igualó el precio de Welspun, aunque reconoció que lo haría a pérdida para sostener la actividad de su planta de Valentín Alsina, donde el proyecto podría generar unos 300 puestos de trabajo. Sin embargo, el 7 de enero Southern Energy volvió a desestimar la propuesta. El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defendió la decisión del consorcio y cuestionó el régimen de compre nacional. En sentido contrario, el exdiputado Diego Bossio criticó la postura del Gobierno señalando que los costos argentinos y la falta de financiamiento ponen en desventaja a la producción local frente al libre mercado.