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9/12/2025 – El sector siderúrgico argentino enfrenta un momento crítico ante la inminente decisión sobre la provisión de caños de acero para el primer gasoducto de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de Vaca Muerta, un proyecto clave que se extenderá hasta San Antonio Este, Río Negro. La posible adjudicación a proveedores chinos, debido a ofertas de precios sustancialmente más bajos, ha encendido las alarmas en la industria nacional.

Paolo Rocca, titular del Grupo Techint, elevó la tensión al evaluar la suspensión de actividades en la planta de SIAT Tenaris en Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires, si la licitación internacional favorece a competidores extranjeros. Esta decisión afectaría directamente a entre 300 y 400 empleados de la histórica fábrica, inaugurada en 1948.

La competencia por el suministro de los caños es feroz. El consorcio Southern Energy (SESA), que lidera el proyecto del gasoducto de 480 kilómetros (integrado por PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG), evalúa ofertas de empresas de China, India, España, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía.

La principal dificultad para la oferta nacional radica en el costo: Tenaris cotiza entre 10% y 25% más caro que sus rivales internacionales. Si bien la empresa atribuye la diferencia a la calidad superior del acero y el servicio local, la rentabilidad ajustada del proyecto de GNL pone el precio como factor determinante. Una diferencia de hasta el 25% en los tubos podría representar un sobrecosto de hasta 50 millones de dólares, poniendo en riesgo la viabilidad financiera de una iniciativa de exportación de gran envergadura.

La preocupación de Techint se basa en un antecedente reciente: la llegada a Río Negro de 5.000 toneladas de caños chinos revestidos en concreto para conectar tramos del gasoducto San Martín con la infraestructura de licuefacción.

Rocca considera que la elección de tubos chinos en un proyecto de exportación liderado por empresarios argentinos enviaría una “señal negativa”, sugiriendo que «la Argentina elige exportaciones de materias primas sin valor agregado industrial nacional». Esta postura se enmarca en la política de apertura a las importaciones promovida por el gobierno de Javier Milei.

Desde el Gobierno, se mantiene la defensa de la transparencia y la prevalencia de la mejor oferta en las licitaciones, reconociendo el precio como un factor clave dado los márgenes «acotados y de alto riesgo» de los proyectos de GNL.

El proyecto del gasoducto es fundamental para que Southern Energy inicie la venta de gas licuado en la primavera de 2027, con una capacidad exportadora que se ampliará a 6 millones de toneladas métricas por año en 2028, generando un negocio estimado en 2.500 millones de dólares anuales. La eficiencia de costos es crucial para ser competitivos en los mercados internacionales.

La decisión sobre la provisión de caños no solo impactará en la rentabilidad del proyecto energético, sino también en el futuro de la industria siderúrgica nacional y sus puestos de trabajo, reavivando el debate entre la promoción de la industria local y la búsqueda de la máxima eficiencia de costos en proyectos de exportación.

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