6/2/2026 – El desarrollo de Vaca Muerta atraviesa una etapa de madurez que exige a las empresas ir un paso más allá de la perforación de pozos. En este escenario, Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, avanza con una estrategia integral que combina inversión sostenida, eficiencia operativa y decisiones financieras diseñadas para ganar escala en el competitivo negocio del crudo no convencional.
Durante los últimos años, la formación neuquina se consolidó como el eje del crecimiento energético del país y Tecpetrol fue uno de los actores clave en ese proceso, especialmente en el segmento gasífero con su proyecto estrella en Fortín de Piedra. Ahora, la compañía busca diversificar y reforzar su presencia en el shale oil, con el foco puesto en el área Los Toldos Este II, ubicada en el norte de la provincia de Neuquén.

El plan de la empresa no se limita exclusivamente a la perforación. La hoja de ruta contempla una campaña de desarrollo progresiva, pensada para alcanzar volúmenes relevantes de producción en plazos acotados y bajo una lógica de expansión flexible, atada a la evolución del mercado internacional del petróleo y al acceso al financiamiento.
Uno de los ejes centrales de esta etapa es la eficiencia en el uso del capital. En un contexto donde los precios internacionales suelen mostrar volatilidad, la compañía apunta a optimizar costos de perforación y completación, mejorar los tiempos de desarrollo de los pozos y escalar la producción sin perder el control financiero. Este enfoque cobra relevancia en una zona donde la competencia entre operadoras obliga a sostener márgenes ajustados para garantizar la rentabilidad.

Además, la estrategia incluye una fuerte articulación con la infraestructura disponible y en desarrollo. Tecpetrol forma parte del consorcio del proyecto Vaca Muerta Sur, liderado por YPF, con una participación del ocho por ciento. Esta decisión es estratégica, ya que le permitirá contar con capacidad de evacuación para su producción futura, asegurando la salida del crudo en un escenario de crecimiento acelerado del shale.
En paralelo, la compañía avanzó en herramientas financieras para respaldar su plan. La emisión internacional realizada el año pasado permitió cubrir sus necesidades de corto plazo y le otorgó el aire necesario para sostener el ritmo de inversión. Esta estructura financiera es clave para encarar un proyecto intensivo en capital como Los Toldos Este II, que demanda perforación continua, servicios especializados y una logística de gran escala.

El impacto del plan también se refleja en el empleo y la actividad regional. El desarrollo prevé picos de varios miles de trabajadores directos e indirectos, sumado a la participación de cientos de pymes proveedoras, muchas de ellas radicadas en Neuquén. Este entramado productivo local es, en última instancia, uno de los pilares que sostiene el crecimiento de Vaca Muerta y la proyección de la compañía hacia el futuro.