23/1/2026 – En una demostración de fuerza que congregó a unos 20.000 trabajadores en una masiva asamblea, el Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa anunció importantes conquistas salariales y marcó una postura firme frente al escenario político nacional. El encuentro, liderado por Marcelo Rucci, sirvió para detallar los alcances del último acuerdo con las cámaras empresariales, destacando que los beneficios logrados buscan compensar el esfuerzo de quienes operan en la formación de Vaca Muerta.

Entre los anuncios más relevantes, se confirmó el pago de un incremento salarial del 3% pendiente, junto con la consolidación del ítem de zona al 5%, lo que permite equiparar a la Cuenca Neuquina con el resto de las cuencas del sur del país. Un dato distintivo del acuerdo es que el porcentaje adicional que aún no cuenta con homologación oficial será abonado bajo el concepto de Bono Vaca Muerta, con carácter no remunerativo. Además, se garantizó un bono extraordinario de 500.000 pesos para cada operario del sector, una cifra significativa en un contexto donde el gremio ha tenido que sortear topes salariales impuestos a nivel nacional.

Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de reclamos y advertencias. Rucci enfatizó que, pese al auge de producción que registra Vaca Muerta, el 2025 dejó un saldo amargo de despidos y recortes, especialmente en el sector de servicios y áreas convencionales. Ante esta situación, el sindicato se declaró en estado de alerta y movilización, manifestando un rechazo tajante a cualquier reforma laboral que pretenda avanzar sobre los derechos adquiridos de los trabajadores petroleros.
El mensaje final de la conducción gremial fue de unidad y persistencia. Al recordar que la paritaria vigente se extiende hasta el 31 de marzo, Rucci advirtió que todavía resta discutir las actualizaciones correspondientes al primer trimestre de este año. La asamblea dejó claro que, si bien se celebran las mejoras en los haberes y el reconocimiento al desempeño en Vaca Muerta, el sindicato no está dispuesto a ceder terreno en la defensa de sus condiciones de trabajo frente a los cambios legislativos que se impulsan desde el orden federal.