
12/2/2026 – El Gobierno Nacional oficializó una medida clave para el sostenimiento de la actividad energética tradicional al establecer un nuevo esquema de derechos de exportación para el petróleo crudo proveniente de yacimientos convencionales. A través del Decreto 59/2026, se dispuso una reducción progresiva de las retenciones con el objetivo de apuntalar la competitividad de las cuencas maduras, las cuales enfrentan un escenario crítico debido al agotamiento natural de los pozos y al incremento de los costos operativos.
Hasta la publicación de esta norma, las exportaciones de crudo estaban sujetas a una alícuota fija del 8 por ciento. Con el nuevo marco normativo, la carga tributaria quedará vinculada de manera directa a la cotización internacional del barril Brent. Si el precio se sitúa en los 65 dólares o por debajo, las operaciones estarán totalmente exentas del pago de retenciones. Por el contrario, si el valor de referencia supera los 80 dólares, se mantendrá la alícuota máxima del 8 por ciento. Para los precios que oscilen entre ambos umbrales, se aplicará una fórmula móvil que ajustará el gravamen de forma variable.

La decisión es el resultado de un compromiso asumido por el Poder Ejecutivo con los gobernadores de las provincias patagónicas, principalmente Santa Cruz, Río Negro, Neuquén y Chubut. El acuerdo implica un esfuerzo compartido en el que las jurisdicciones provinciales se comprometieron a revisar y, en muchos casos, reducir las regalías y cánones en áreas maduras para preservar los puestos de trabajo y atraer nuevas inversiones que eviten el cierre prematuro de pozos.
En los fundamentos de la medida se reconoce que la producción convencional atraviesa una situación de alta fragilidad. Según informes técnicos de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, el costo de extracción se ubica actualmente entre los 35 y 45 dólares por barril. Esta estructura de costos, sumada a una caída del 15 por ciento en los ingresos por ventas registrada durante el segundo trimestre de 2025, había dejado a muchos yacimientos con márgenes de rentabilidad nulos o negativos.

Desde el sector petrolero señalaron que la adecuación fiscal era urgente para evitar que Argentina pierda su capacidad de autoabastecimiento de este tipo de crudo. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, advirtió que las proyecciones oficiales indicaban que, de no mediar estos cambios, el país tendría que comenzar a importar crudo convencional en un plazo de tres años, lo que impactaría de lleno en los precios de los combustibles en el mercado interno.
La Secretaría de Energía tendrá ahora un plazo de 60 días para dictar las normas complementarias que permitan la implementación plena del sistema. Aunque las empresas celebraron el anuncio como un paso necesario, aclararon que el desafío de largo plazo será avanzar en reformas estructurales que permitan compensar el declino geológico de los yacimientos más antiguos del país mientras la atención de la industria se concentra mayoritariamente en los recursos no convencionales de Vaca Muerta.
