10/1/2026 – La empresa estatal PDVSA confirmó el inicio de negociaciones formales con Estados Unidos para concretar la venta de importantes volúmenes de petróleo, marcando un giro radical en la relación energética entre ambos países tras años de restricciones y sanciones. Según informó la compañía venezolana, las conversaciones se llevan a cabo bajo criterios de transparencia y legalidad, siguiendo modelos comerciales similares a los que ya operan con firmas internacionales como Chevron.

Este acercamiento se produce en un contexto de máxima presión política, luego de que el presidente Donald Trump exigiera el acceso a las vastas reservas de crudo venezolanas tras la captura de Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense adelantó que se espera la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, cuyos ingresos serán administrados directamente por Washington con el objetivo declarado de beneficiar tanto al pueblo venezolano como a los intereses norteamericanos.
Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, precisó que su país gestionará la salida del crudo al mercado internacional, incluyendo el petróleo que permanecía bloqueado en buques y depósitos debido a las sanciones previas. Wright reconoció que, si bien la industria venezolana requiere inversiones de decenas de miles de millones de dólares para su recuperación total tras años de mala administración, el potencial de crecimiento es enorme y podría sumar cientos de miles de barriles diarios en el corto plazo.
La Casa Blanca detalló que el acuerdo contempla la transferencia inmediata de hidrocarburos almacenados y cargamentos recientemente incautados en el Caribe. Mientras tanto, Trump tiene previsto reunirse con directivos de las principales petroleras para coordinar la reactivación del sector, proyectando que la industria podría estabilizarse en un periodo de 18 meses. A pesar de que Venezuela posee las mayores reservas del mundo, su participación actual representa apenas el 1% del mercado global, una cifra que esta nueva alianza comercial busca transformar drásticamente bajo el control financiero estadounidense.entre ambos países tras años de restricciones y sanciones. Según informó la compañía venezolana, las conversaciones se llevan a cabo bajo criterios de transparencia y legalidad, siguiendo modelos comerciales similares a los que ya operan con firmas internacionales como Chevron.

Este acercamiento se produce en un contexto de máxima presión política, luego de que el presidente Donald Trump exigiera el acceso a las vastas reservas de crudo venezolanas tras la captura de Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense adelantó que se espera la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, cuyos ingresos serán administrados directamente por Washington con el objetivo declarado de beneficiar tanto al pueblo venezolano como a los intereses norteamericanos.
Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, precisó que su país gestionará la salida del crudo al mercado internacional, incluyendo el petróleo que permanecía bloqueado en buques y depósitos debido a las sanciones previas. Wright reconoció que, si bien la industria venezolana requiere inversiones de decenas de miles de millones de dólares para su recuperación total tras años de mala administración, el potencial de crecimiento es enorme y podría sumar cientos de miles de barriles diarios en el corto plazo.
La Casa Blanca detalló que el acuerdo contempla la transferencia inmediata de hidrocarburos almacenados y cargamentos recientemente incautados en el Caribe. Mientras tanto, Trump tiene previsto reunirse con directivos de las principales petroleras para coordinar la reactivación del sector, proyectando que la industria podría estabilizarse en un periodo de 18 meses. A pesar de que Venezuela posee las mayores reservas del mundo, su participación actual representa apenas el 1% del mercado global, una cifra que esta nueva alianza comercial busca transformar drásticamente bajo el control financiero estadounidense.
