5/1/2026 – Mientras la atención nacional se divide entre la volatilidad de Vaca Muerta y los cambios geopolíticos en la región, la provincia del Neuquén busca abrir un nuevo frente de crecimiento a través de la minería. La Corporación Minera del Neuquén (Cormine) ha puesto en marcha un ambicioso proceso de transformación interna que busca dejar atrás las viejas estructuras estatales para convertirse en una empresa moderna, eficiente y atractiva para los capitales internacionales.

El plan, liderado por su presidente Mariano Brillo, tiene como eje principal un reordenamiento administrativo y financiero que otorgue previsibilidad a los inversores. Bajo esta nueva hoja de ruta, Cormine no solo se limita a la gestión de recursos tradicionales, sino que apunta a diversificar la matriz productiva de la provincia. La actualización del mapa minero neuquino es la herramienta central para identificar el potencial geológico en áreas que hasta ahora no habían sido explotadas con visión estratégica.

Uno de los puntos más destacados de esta gestión es la preparación de la licitación nacional e internacional del Proyecto Andacollo, un paso clave para reactivar la minería metalífera en la región. Sin embargo, la mirada de largo plazo de la compañía estatal va más allá del oro y la plata. La proyección hacia el 2026 incluye estudios avanzados en recursos críticos y de vanguardia, como el litio, el uranio, las tierras raras y la geotermia, elementos esenciales para la transición energética global.
Para lograr este salto cualitativo, la corporación planea transformarse jurídicamente de una Sociedad del Estado (SEP) a una Sociedad Anónima, lo que le permitiría mayor agilidad en la toma de decisiones y en la conformación de esquemas de participación público-privada. En paralelo, se trabaja en un nuevo Código de Procedimiento Minero local y en un Régimen de Regalías que brinde un marco legal transparente y moderno.

Según señalaron desde la empresa, el objetivo final es que la minería neuquina se consolide como un pilar del empleo genuino y el desarrollo sustentable. Al igual que sucede con los hidrocarburos en Vaca Muerta, el desafío de Cormine es demostrar que Neuquén puede ofrecer seguridad jurídica y eficiencia operativa en una industria que demanda altos estándares de sostenibilidad. Con esta modernización institucional, la provincia busca que el valor estratégico de sus minerales se transforme finalmente en una realidad productiva que aporte solidez a la economía local.