19/1/2026 – La cuenca neuquina ha marcado un nuevo hito en su historia reciente al confirmarse que Loma Campana, el yacimiento que dio origen al desarrollo a gran escala de Vaca Muerta, alcanzó un récord histórico de producción al superar los 100 mil barriles diarios de petróleo. El bloque, operado en sociedad por YPF y Chevron, se convirtió así en el área de mayor producción de crudo de la Argentina y en la primera dentro del shale local en cruzar ese umbral, alcanzando un pico en torno a los 103 mil barriles diarios. Este volumen es impulsado por una red de aproximadamente 750 pozos en producción, lo que consolida al área como el corazón operativo de la formación y como uno de los desarrollos no convencionales más relevantes fuera de los Estados Unidos.

Ubicada a unos 180 kilómetros de la ciudad de Neuquén y con una superficie de 359 kilómetros cuadrados, Loma Campana fue el proyecto que en 2013 funcionó como prueba de concepto para el país, demostrando que mediante técnicas de perforación horizontal y fractura hidráulica era posible extraer crudo de la roca madre a escala industrial. Desde aquel inicio, el crecimiento ha sido sostenido gracias a una inversión acumulada que supera los US$ 10 mil millones. Más allá del récord coyuntural, la relevancia del bloque se explica por la magnitud de sus recursos; estimaciones técnicas ubican su recuperación final de petróleo entre 561 y 805 millones de barriles, situándola como la concesión de mayor volumen recuperable dentro de Vaca Muerta y una de las más grandes a nivel internacional.

Este salto productivo se inscribe en un escenario de expansión para toda la cuenca, que actualmente ronda los 800.000 barriles diarios de crudo. Según proyecciones del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), la formación tiene el potencial de superar el millón y medio de barriles en los próximos años, lo que implicará un desafío logístico sin precedentes en materia de infraestructura, insumos y generación de empleo. El impacto económico ya es tangible: en 2025 las exportaciones energéticas argentinas superaron los US$ 10 mil millones, permitiendo que el sector cerrara con un superávit comercial acumulado de US$ 6.911 millones en los primeros once meses del año. De este modo, el hito alcanzado por YPF y Chevron en Loma Campana no solo rompe un techo productivo, sino que ratifica el rol estratégico del shale oil como el principal motor de la balanza comercial del país.