3/4/2026 – Impulsado por el crecimiento sostenido de Vaca Muerta, el Grupo L inaugurará en los próximos días una nueva planta elaboradora de alimentos en la localidad de Centenario, en Neuquén, con el objetivo de abastecer la creciente demanda de las compañías petroleras y de infraestructura que operan en la región.
La empresa, propiedad de la familia Lusardi y actualmente dirigida por Sebastián Lusardi, invirtió $2.200 millones en este proyecto que contará con una capacidad inicial de producción de 6 mil viandas diarias, con posibilidad de ampliarse hasta 12 mil. Además de la elaboración de alimentos, la instalación funcionará como un centro de distribución y logística para toda la zona.

Ubicada a unos 15 kilómetros de la capital neuquina y en un punto estratégico camino a los principales yacimientos no convencionales, la planta tendrá una superficie de 1.200 metros cuadrados y generará alrededor de 90 puestos de trabajo. Desde allí, se abastecerá a operaciones ubicadas en Neuquén, Río Negro y Chubut.
Entre los principales clientes del Grupo L se encuentran empresas clave del sector energético como YPF, en el bloque Loma Campana; Tecpetrol, en Fortín de Piedra, Los Bastos y Agua Salada; y Pampa Energía, tanto en la hidroeléctrica Pichi Picún Leufú como en la central térmica Loma La Lata. También provee servicios a Central Puerto, al INVAP en Bariloche, y a constructoras como Techint y Sacde, involucradas en el desarrollo del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur.
Las operaciones estarán canalizadas a través de GL Support, la unidad especializada en servicios de alimentación para campamentos en sitios remotos vinculados a la energía y la minería. El auge de estas actividades, especialmente en regiones como Neuquén, Río Negro y el norte del país, intensificó la competencia entre empresas de catering como Cookins, Aramark y Caterwest.

El crecimiento de la industria también está impulsado por la llegada de grandes multinacionales mineras como BHP, Lundin Mining, Glencore, Rio Tinto y First Quantum, que ya proyectan sus operaciones a largo plazo y requieren servicios logísticos y de alimentación para trabajadores que permanecen en campamentos durante períodos de entre dos y cuatro semanas.
En este contexto, Vaca Muerta no solo consolida su rol como motor energético, sino que también dinamiza sectores asociados como la logística, la construcción y los servicios, generando nuevas inversiones y empleo en toda la región.