20/11/2025 – Argentina consolidó en octubre un doble logro monumental para su sector energético, reflejando el auge productivo impulsado por Vaca Muerta; alcanzó el mayor superávit comercial energético del que se tenga registro y la producción mensual de petróleo más alta en la historia del país.
Los datos, difundidos por la Secretaría de Energía de la Nación, confirman el rol del sector como un motor clave para la economía, revirtiendo una tendencia de déficits estructurales que se mantuvo por más de una década.
Entre enero y octubre de 2025, el saldo comercial energético acumulado ascendió a u$s6.068 millones, una cifra que superó el superávit total de todo el año 2024 (u$s5.668 millones). Este avance contundente es resultado del incremento de las exportaciones de gas y petróleo, la expansión de la producción no convencional y la mejora en los precios relativos a nivel internacional.

Producción Petrolera Récord en 118 Años
El segundo hito se estableció en la producción de crudo; en octubre, el país alcanzó un promedio de 859,5 mil barriles diarios de petróleo. Este volumen no solo representa el nivel más alto desde que existen estadísticas oficiales, sino que también supera la marca de 1998, dejando atrás el récord anterior después de 27 años.
El salto se debe casi enteramente a la cuenca de Vaca Muerta. La formación no convencional de Neuquén ya aporta dos de cada tres barriles (66%) del petróleo producido a nivel nacional, con un total de 567.500 barriles por día en octubre. Este crecimiento ha logrado compensar de forma decisiva el declive del petróleo convencional, llevando al país a su máxima marca en más de un siglo de actividad.
El avance se sostiene a pesar de la volatilidad económica y la caída del 14% en el precio internacional del barril Brent en 2025. El sector ha logrado incrementar la productividad, en parte gracias a la ampliación de infraestructura clave, como el oleoducto Oldelval, que duplicó su capacidad de transporte desde Vaca Muerta hacia Bahía Blanca, resolviendo un cuello de botella logístico crucial.

Según la Secretaría de Energía, la combinación de reglas claras para la inversión privada y la competitividad exportadora está consolidando un sector robusto y con potencial de crecimiento sostenido. Del total de petróleo producido, unos 500.000 barriles diarios cubren el consumo interno de nafta y gasoil, mientras que el excedente se destina a la exportación, destacándose los envíos a Chile a través del Oleoducto Trasandino (Otasa).
De cara a 2030, el sector tiene ambiciosas proyecciones: alcanzar 1,5 millones de barriles diarios de producción, con la expectativa de exportar 1 millón. No obstante, las empresas señalan desafíos por resolver, como los altos costos operativos y logísticos en comparación con otros hubs globales, y la necesidad de continuar destrabando la capacidad de transporte.
